ANALISIS PARALISIS CAPITULO 10

ANALISIS PARALISIS

CAPITULO 11 DEL PODCAST

 

Esto es lo que le pasa a tu cuerpo cuando piensas demasiado: es menos probable que actúes.

Cuando te obsesionas con un pensamiento, tu mente crea tantas opciones, posibilidades y escenarios que te hace imposible tomar una decisión, un concepto llamado parálisis del análisis.

“Te puedes obsesionar con posibles escenarios que igual nunca llegan a suceder, simplemente preocupándote por posibles desenlaces, y eso puede paralizarte o impedirte actuar”

Si no lo intentas, no puedes fracasar, que puede ser la mayor preocupación, pero tampoco tendrás éxito. Cuando por fin hayas tomado una decisión, tal vez no sea la más adecuada por todas las ideas revueltas que has estado considerando.

 

Toda parálisis se supera con la acción, y aunque no estemos seguros del todo porque asumimos nuestras limitaciones mentales y las dificultades para obtener toda la información, el “empezar a hacer” nos pone en movimiento y nos empuja a ir adaptándonos a las circunstancias, y al avanzar paso a paso vamos solucionando los imprevistos encontrados mediante reglas sencillas y adaptativas de decisión: la heurística. Este término se refiere al aprendizaje por ensayo y error, cuando nuestras decisiones son rápidas y dejan en segundo plano a la información, y aunque pueden producirse errores en la opción elegida mejoran nuestro aprendizaje basado en la experiencia, al tiempo que fortalece nuestra autoconfianza y motivación.

 

No busques una solución perfecta desde el primer momento. Concéntrate en lo importante e ignora los detalles, al menos al principio. No pierdas el tiempo con cosas que, de todas maneras, seguramente cambiarán más adelante.

No consideres que estés tomando una gran decisión, sino múltiples decisiones más pequeñas. Cada decisión que tomas no es definitiva, se puede ir matizando y corrigiendo con las siguientes decisiones. Tienes ya una decisión tomada, o bien ya no tienes que tomarla porque abandonas la tarea o proyecto en cuestión.

Comparte el problema con personas de tu confianza y pide consejo. Muchas veces nos ofuscamos con problemas absurdos que desaparecen en cuanto los comentamos con alguien que no está sumido en la misma espiral mental que nosotros.

Algo que a mí me funciona bastante bien es simplemente dedicarme a otra cosa, cambiar mi atención hacia otra actividad para que mi cerebro deje de dar vueltas sobre el mismo tema. Lo dejo estar un tiempo sin preocuparme por ello. Con el tiempo, la madeja de pensamientos se va deshaciendo y ordenando, las ideas van tomando forma, y todo ese lío mental va cristalizando en algo mucho más definido. Entonces, con la mente fresca y las ideas claras, vuelvo a la tarea.

Pérdida de enfoque

La dispersión o la falta de enfoque es otra de las consecuencias de este síndrome. El exceso de información junto a la falta de la toma de decisiones hace que abras más puertas.

Terminas haciendo cualquier otra cosa menos la que realmente tienes que ponerte a hacer. Aparecen distracciones de todo tipo.

El clásico «mientras me aclaro con esta cosa, me pongo con esta otra». Una vía de escape que mucho tiene que ver con la multitarea, una mala práctica.

 

Cómo superar el bloqueo: 5 consejos para evitar la parálisis por análisis

Hasta ahora, parece que solo hemos hablado de cosas malas. De los problemas, de las causas, de las consecuencias.

A continuación te voy a explicar varios consejos sencillos para ir acostumbrándote a ellos y que este innecesario bloqueo te deje en paz de una vez por todas.

 

  1. Deja espacio a la incertidumbre y no intentes prever todo

No puedes saberlo todo. Siempre habrá algo que esté fuera de tu alcance. Tampoco puedes controlar que llegarás o no 100% al éxito. Es inevitable.

 

Parálisis por análisis: no intentes saber todo con antelación

Esto no es malo, simplemente hace que todo sea más emocionante. Las posibilidades a las que te vas a tener que enfrentar son prácticamente infinitas y la aparición de problemas está casi que garantizado.

No se puede planificar todo en tu estrategia. Si aparecen imprevistos, ya te enfrentarás a ellos cuando llegue el momento, con conocimiento de causa cercana. Ahora no es el momento de hacerlo.

  1. Ábrete al mundo y sal de tu zona de confort

Seguramente esta zona no es nueva para ti y la conoces bien. Se trata de ese área en tu vida en la que se mueve toda tu actividad cotidiana y donde centras tus esfuerzos de forma diaria. Llega un punto en el que actúas de forma automática, sin innovar, siempre a lo seguro.

Una forma de prosperar como persona y como emprendedor, es salir de esa zona de confort y enfrentarte a situaciones nuevas.

Puedes enfocarlo desde otro punto de vista. Toma una decisión sabiendo que en cierto tiempo cabe la posibilidad de cambiar y pivotar de idea. Nada está grabado en piedra.

 

  1. ¡Deja de procrastinar!

Es un autoengaño que te repites una y otra vez cuando algo se complica mínimamente. Nunca es el momento adecuado para nada, siempre habrá pegas que poner.

El refrán lo dice claro:

«No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy»

No pretendo que seas súper exigente y estricto contigo mismo, pero sí que tengas autodisciplina a la hora de dejar pasar la oportunidad de ponerte manos a la obra con algo.

 

  1. Olvida que los planetas se van a alinear

Muy ligado al punto anterior. Las condiciones nunca van a ser las mejores, siempre habrá algo que podría ser mejor.

Asume que el momento perfecto no existe, y que es mejor tomar una decisión ahora y estar más cerca que esperar sin hacer nada.

La situación idílica no va a llegar. Si te aferras a ella para dar el paso, te quedarás sin dar el paso.

 

  1. Visualiza el éxito

Este es un ejercicio muy recomendado para implementar de forma diaria.

Lo primero, es crear tu objetivo de forma inteligente. Después, visualízalo en el momento que lo hayas conseguido::

¿Quieres aprender a montar en bicicleta? Imagínate montando en ella.

¿Te gustaría publicar un libro? Visualízate con la obra en tu mano.

¿Con ganas de ver las maravillas de Egipto? Piensa en cómo se ven las pirámides desde lo alto de un camello.

 

Lo que sea, haz una película de ello en tu mente para hacerlo más tangible y alcanzable.

 

Plan de acción para superar la parálisis por análisis desde hoy

 

Vamos con una serie de acciones rápidas y concretas para que puedas poner remedio a la parálisis por análisis.

Quiero que cuando termines de leer este artículo cojas al menos una acción para ponerla en práctica y me lo cuentes, ¿ok?

 

  1. Limitar el número de opciones

Cuando tengas una lista infinita de opciones, tienes que filtrar antes estudiarlas en detalle cada una de ellas. De otro modo, estarás gastando mucho tiempo en algo que no harás.

En lugar de ello, pon unos umbrales de selección más elevados y quédate con las alternativas más interesantes. Dos o tres deberían ser suficientes. Dedica tiempo, ahora sí, a estudiar ese mínimo de opciones, pero aparca el resto por ahora.

 

  1. Escoger la primera razonablemente aceptable

En lugar de recopilar todas las opciones, estudiarlas en detalle una a una y luego decidir, quédate con aquella que cumple mínimamente los requisitos.

  1. Introduce YA una fecha límite

La decisión está tomada.

 

  1. Focalízate en la acción siguiente, no en el resultado

Los resultados son importantes, es la parte más fácil de ver si algo ha salido o no como esperabas.

Cuando tienes un objetivo a cumplir, debes de tenerlo desglosado en bloques más pequeños. Estos a su vez, en acciones más cercanas en tiempo y duración.

Actúa con pasos pequeños, alcanzables desde ya, e intenta dar el 100% de ti en cada una de ellos. De otro modo, estarás en la mayoría de los casos dando palos de ciego.

 

  1. Dejar hueco para el cambio de rumbo

Lo hemos hablado antes, pero es importante hacer hincapié.

Los imprevistos pueden aparecer, al igual que nuevas ideas u opciones que no habías tomado al principio.

Se trata de ir mejorando cada vez más y de poner en marcha una tarea o idea. Si al cabo del tiempo aparece una mejor, ¡a por ella!

El cambio es siempre bienvenido, implica dinamismo y trabajo de la mente por un bien final.

 

  1. Imagina y lleva al extremo tus dudas

Si estás dudando entre varias opciones, una técnica que puede ayudarte es imaginar las consecuencias que pueda tener la elección de las posibilidades que tienes entre manos.

Lleva al extremo lo que podría pasar con cada una de las elecciones y visualiza lo peor que podría pasar, el desastre que podría causar.

Si estás entre dos, que al menos sea la menos grave la que lleves a cabo.

 

Empieza hoy

 

¡Ya está!

Hasta aquí todo lo que te quería comentar sobre la parálisis por análisis. No podrás decirme ahora que no sabes qué hacer ante ese bloqueo que te lleva por el camino de la amargura.

Tienes los recursos para saber si te encuentras o no ante este síndrome y tienes las consecuencias a las que te vas a enfrentar si no le pones remedio.

Pero lo más importante, tienes las acciones reales que puedes poner en práctica desde hoy mismo para que deje de ser un estorbo.

Deja de sopesar las ventajas e inconvenientes. Pasa a la acción y supera la teoría de una vez.

Yo he puesto mi grano de arena, ahora me gustaría que me contaras tú:

¿Padeces la parálisis por análisis con regularidad? ¿Conocías los remedios y acciones necesarias para salir adelante?

Cuéntame en los comentarios, estaré ahí para ayudarte en todo lo que pueda.

 

enrique ortega

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